Se llevan las infinitas gotas del vacio
Y cae del cielo triste el agua de aquel rio
Se llevan los dulces caminos de azucar,
y llegan los hombres todos vestido y apuntan.
El viento sopla sin sentido
La luna llora y un suspiro
termina el hambre con un suicidio
y la forma desaparece con el sol
Y miran los soldados,
todos con cierto rencor.
Sus pistolas en mano disparan las
flores del cielo mojado
Y caen los hilos de la vida
Manchando todos los pensamientos suicidas
Y sale del rio de las lagrimas un grito
Y miran, de distancias tan lejos y que se yo,
que yo no se, que no fui yo,
Y corren, por la via, la via del destino y que se yo
que yo no se, que no fui yo.
Y caen, caen los hilos, los hilos de la vida...
jueves, 16 de julio de 2009
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