El silencio que grito tu nombre aparece
y deja rastros de sangre color negra como la noche,
pero no una noche de estrellas, de esas que solo se ve una
gran esfera plateada la cual inhala todos los sentimientos que se reunen en
el cielo.
El reloj toca tu puerta indicando la hora que inicia la gran historia del mundo.
Historia la cual desaparece para ser vista mas alante por gente ciega.
No es culpa del sordo que oyo la historia una vez, la cual contaba sobre aquel
mudo el cual grito a las cuatro vientos miles de frases ya olvidadas.
Si me siento en mi ventana solo veo una gran alfombra oscura por la cual
se pasean barcos de colores, e individuos del olvido. Pues el olvido es quien
hace recordar, y el recordar es una virtud del sabio.
Solo se siente esta calor, que enfria todos los sentidos y quema todo lo
fisico. Ya muere el tiempo, y el silencio llora lagrimas de oro, oro que cae del suelo.
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